La compañía Salto Ángel fue constituida en la ciudad de Caracas el 27 de Octubre de 1972 por iniciativa de Jorge Saladrigas y Arturo da Rocha, dos comerciantes quienes deseaban desarrollar actividades relacionadas al comercio de productos complementarios para la industria del agua. De esta forma, a comienzos del año 73 inician actividades fabricando el primer dispensador para botellón de agua, hoy
conocido como Salto Ángel Tradicional. Durante 18 años mantienen operaciones intermitentes, conjugando las actividades de fabricación del dispensador con un negocio paralelo de fuentes ornamentales. Finalmente, en el año 1985 venden la compañía a Tomás Rolo, canario de nacimiento quien se desempeñó durante 20 años como repartidor de agua potable en diversas urbanizaciones de Caracas. Motivado por satisfacer las necesidades percibidas de la interacción diaria con los consumidores durante tantos años, Tomás Rolo asume la presidencia de la compañía y de inmediato introduce nuevos modelos ampliando la oferta de productos. Progresivamente se introducen diferentes dispensadores para botellones de agua y se empiezan a comercializar productos fabricados e importados por otras compañías. A finales de la década de los ochenta se amplía la línea de producción y se inicia la fabricación de carretillas y productos relacionados a la industria de carga y transporte de materiales ligeros. Esto le permite a la compañía penetrar en un nuevo mercado mucho más competido y estructurado. Con la introducción de la nueva línea de producción, automáticamente se inicia una nueva línea de comercialización de cauchos y accesorios para carretillas. De igual forma, se inicia la prestación de servicio de reparación, adaptación y mantenimiento de carretillas para el público en general y compañías. El incremento de las líneas de producción, productos comercializados en tienda y prestación de servicios, impulsan a la compañía a invertir en una instalación adicional acondicionada únicamente para las actividades de producción. De esta forma, se establece como punto de comercialización y servicios el ubicado en la Zona Industrial de los Ruices Sur y como punto de fabricación un galpón localizado en Guaicoco. Hoy en día la compañía se encuentra ampliando su línea de producción, comercialización y cartera de clientes tanto nacionales como internacionales, en miras de proyectarse y mantenerse en el tiempo. Esto representado en un esfuerzo cotidiano de diversos miembros de la familia y empleados que se han unido en función de los objetivos organizacionales.