En el 54 yo tenia solamente 2 años,
el 18 de julio de 1954 aun no los había cumplido;
la solemnidad con que se veneraba el deporte de la pelota en mi barrio era tremenda.-
El año de 1954 fue cuando a Schiaffinno se le quedó la pelota en el barro,
cuando Uruguay tenía su mejor equipo, mejor que el del '50.-
En el Sportman, trasnochadas esperanzas de scolasso y beberaje,
pasionarias flores noc
turnas de "la bella",
se jugaban las opiniones de acerca que equipo sería el campeón mundial de fútbol, por aquella época se jugaba el campeonato en Suiza,
pero el favorito era Hungría y los magiares venían con viento en la camiseta, Frederick Puskas entre otros destellaban ya en el fulgurante cielo europeo.-
Octavio Humberto Vitello, un filósofo, un amigo,
un ser excepcionalmente bueno y que vivía en mi barrio
aseguraba que si Hungría le ganaba a Uruguay el haría un homenaje
y afirmó ahí en una noche de bohemias en el bar de la plaza
que habría un club de fútbol en el barrio nuestro
y que iba a llevar el nombre de la capital de Hungría.-
Muchos saben de mis simpatías hacia los colores celeste y blanco de Santa Lucia, pero mi verdadero amor estuvo siempre recostado a la camiseta roja de la plazoleta de los Chucarro, ahí donde pasaba las horas mirando los cracks de mi barrio.- Seguramente la madre de alguno de los jugadores las habrá cosido,
pero todos amábamos la camiseta que lucían aquellos muchachos.-
Esa camisa roja con números cosidos con una cinta de terminación
que no recuerdo el nombre, de color blanco y que nació el 18 de Julio de 1954;
en la manzana que encierran las calles
Gral. Pecoche y Rincón;
custodiada celosamente por la panadería de Sosa,
el almacén de Segundo García,
la peluquería de Santana, el servicio de fletes de Cristóbal Díaz.-
La silueta inconfundible de Evangelina y Manuel se dibujaba día tras día como una protección singular y los atardeceres llenaban de bichos de luz y canto de grillos
la enorme plaza verde.-
Budapest significó mucho más que un etapa en mi niñez, creo que algo que irá conmigo siempre.-
He intentado en vano de recordar todos los nombres de los jugadores
y estoy seguro que cometería la tremenda injusticia de olvidar a alguien,
alcanza que diga Humberto Vitello para definir a Budapest
que para mí siempre será la: La gloria de todo el barrio
Julio María Valdez Rodríguez