se encuentra en lo que por muchísimos años fue el almacén La Marina, tienda de productos alimenticios al menudeo. Pocas son los lugares que nuestra ciudad nos ofrece, de poder respirar el ambiente intacto de un típico almacén uruguayo de los años 40 y 50. La zona central del establecimiento, donde se recibía al público , conserva en sus pisos el desgaste de décadas del ir y venir de clientes y pro
pietarios, separados por el gran mostrador de mármoles que antiguamente se situaba por delante del viejo mueble de madera y vidrio. Los exhibidores exteriores, a los cuales se accede por los grandes ventanales corredizos de vidrios arenados al ácido, contienen algunas de de las antigüedades que se encontraban en el local cuando se comenzó la reforma. La caramelera de nueve envases que vemos a la entrada es el ejemplo más típico de estos viejos almacenes, así como las latas de galletitas dulces que al igual que las golosinas, se vendían por peso envueltas en papel de cilindro, soportado por el portarrollos de madera y hierro. La caja registradora (no exhibida), cientos de botellas y envases de productos ya desaparecidos, y un sinnúmero de otras particularidades, mantuvieron a este viejo almacén literalmente detenido en el tiempo. La obra en esta zona, a cargo de Mistura Design, se limitó a restaurar maderas, cristales y cerámicas logrando así resurgir su viejo esplendor. La carta del establecimiento, al cual denominamos “El Berretín” fue elegida asociada a lo autóctono uruguayo, siendo su rasgo más típico las carnes a la parrilla, de la mano de una cocina tradicional y relativamente sencilla que nos retrotrae a nuestros almuerzos de domingo en familia. Nuestro berretín (el sinónimo más fiel y tanguero de “capricho”) es lograr que nuestros tres sentidos nos transporten a una época que no volverá y que en muchos aspectos debemos mantener viva. Agradecemos a todos su visita y les recordamos que antes de partir, no dejen de solicitar a nuestras meseras y meseros que los acompañen a conocer el secreto que las obras de remodelación nos reveló.