23/08/2020
El Taxi.
Asunción 1982, Alberto Casco era taxista de la parada número 7 en el centro. Casado y con un hijo, llevaba 5 años en la profesión, su horario era siempre nocturno, desde las 19 hasta las 05 de la mañana.
La noche en que tuvo lugar esta historia hace 38 años, fue una noche lluviosa con relámpagos que azotaba a la ciudad. Esa noche Alberto se encontraba en la parada, no había mucho movimiento debido a la lluvia, era un sábado de octubre.
Mientras se encontraba conversando con sus compañeros, llegó un grupo de jóvenes, 3 señoritas y un muchacho. Pidieron el servicio, y el designado fue Alberto ¿para donde vamos? Preguntó, al Muzak respondieron, Alberto se dirigió hacia la famosa discoteca, al llegar, les cobró y bajaron.
Cuando Alberto se disponía a volver, una joven de cabellera larga, con un vestido blanco, se acercó al taxi ¿me podes llevar? Claro contestó Alberto, entonces subió, y dijo, a la ciudad Limpio por favor.
Alberto se dio cuenta que la chica estaba mojada y le ofreció su campera, ella lo aceptó, y dijo ¿antes podemos pasar por mi casa? Claro, decime donde es? acá a 2 cuadras contestó ella.
Ella ingresó a la casa, en eso un hombre que venía del almacén se percató del taxi que estaba estacionando, le preguntó a Alberto, que hacía ahí? Estoy esperando una pasajera, pero si ahí no vive nadie hace 2 años.
Alberto se rio pensando que aquel hombre quería jugarle una broma, acabo de bajar una pasajera y me pidió que la esperara replicó, el hombre le dijo, yo vivo en esta cuadra y te aseguro que nadie vive ahí, pero bueno, si querés esperar hacelo dijo.
Cuando regresó la mujer, emprendieron el viaje para la ciudad de Limpio que quedaba bastante lejos, Alberto le preguntó que iba a hacer tan lejos de su casa en una noche lluviosa, ella contestó, hoy es una fecha especial.
Cuando llegaron a Mariano Roque Alonso, Alberto se percató que había una barrera policial, eran tiempos de dictadura y las barreras eran normales. Cuando el policía se acercó al taxi, el oficial le pidió sus documentos a Alberto, y le preguntó para dónde iba, él contestó, a llevar una pasajera a Limpio.
El policía le dijo, a buscar será, adelante continúe, extrañado por la respuesta Alberto continuó con el viaje, mientras cruzaban el desvío para el puente Remanso, la mujer le pidió ir más despacio mientras el cielo se iluminaba con relámpagos por la tormenta.
Aqui es dijo la mujer, Alberto paró el auto un poco antes de un puente, y dijo: pero aquí no hay nada, ella bajó y le dijo, pasa por mi casa mañana para cobrar por el viaje, y desapareció, Alberto bajó del auto para buscarla pero había desaparecido, el lugar era Paso Ñandejara.
Alberto volvió, y no dejaba de pensar en lo que había pasado, al día siguiente, pasó por la casa. Llegó y aplaudió durante media hora y no salía nadie, el hombre que la noche antes le había advertido que en esa casa no vivía nadie hacía 2 años, se volvió a acercar a él.
Hoy tenes suerte dijo el hombre, allá viene la dueña, y efectivamente una señora se acercó, y al llegar le preguntó a Alberto si necesitaba algo, él le contestó, ayer traje a una pasajera a esta casa y quedamos que me pagaría hoy.
La Señora sorprendida dijo, hace 2 años que dejamos esta casa, desde que falleció mi hija nos mudamos a otro barrio, no puede ser que alguien haya entrado a la casa, a continuación le pidió que le describriera a la mujer que había traído.
Alberto le dijo que era una mujer muy blanca, con una larga cabellera, y ojos verdes. La Señora le invitó a pasar a la casa, y le dijo lo único que dejamos intacta en esta casa es la habitación de mi hija. Entonces ingresó a la habitación y trajo una fotografía, ella es mi hija.
Alberto miró la fotografía y dijo, es ella, no puede ser, ella falleció hace 2 años en un accidente contestó la madre. Pero anoche la alze frente al Muzak, y la traje antes de ir a Limpio. La Madre quedó sorprendida y preguntó, a que parte de Limpio la llevó? Llegamos hasta Paso Ñandejara, se bajó y no la vi más.
La madre comenzó a llorar, mi hija se llamaba María José y falleció en ese lugar, chocó de frente con un ómnibus, cayó al arroyo, y murió ahogada. No puede ser dijo Alberto, ella subió a mi taxi, yo la llevé, me dijo que pasara hoy para cobrar.
Luego Alberto pensó en lo que le había dicho el policía cuando se detuvo en la barrera "a buscar será" ahí cayó en cuenta que en realidad el policía no había visto ningún pasajero, Alberto quedó pálido y entendió lo que había ocurrido.
La madre le dijo, vení te muestro su habitación, cuando abrió la puerta, la campera de Alberto estaba sobre la cama. Él exclamó, esa es mi campera la que le había prestado anoche.
La mujer rompió una vez más en llanto, anoche fue el aniversario de su muerte. Ambos se abrazaron y lloraron, Alberto volvió a su casa, mientras no podía dejar de pensar en todo lo que había pasado.
María José la joven que había fallecido hace 2 años en un accidente, volvió del más allá para recordar su partida de este mundo. Alberto sin quererlo se convirtió en testigo de un suceso paranormal que lo conmocionó.
Existen historias que se convierten en leyendas urbanas, y pasan de generación en generación, como la de "María José y El Taxi".