27/01/2016
Esta es una carta despedida, en mi nombre Carlos Alberto González Lago les comunico que desde el lunes 25/01/16 me desvincule de Paraguay Courier, muchos problemas operativos nos hicieron tomar esta decisión.
Debo recordarle que nosotros solo hemos operado como una agencia de recepción de encomiendas, jamás tuvimos acceso al sistema operativo de la empresa y menos una comunicación directa con Miami, donde se envían sus compras.
En la actividad suceden inconvenientes, porque los clientes no suministran bien los datos de envío a sus vendedores o en otros casos los vendedores omiten algunos datos al enviar los paquetes.
Esto ocasiona que lleguen paquetes a Miami sin identificar correctamente y quedan varados hasta su identificación, es muy sencillo de solucionar el inconveniente, todos los envíos tienen un número de identificación (tracking number) que sus vendedores le suministran, con ese número se puede saber exactamente donde está su envío.
Pero que es lo que pasó, nosotros al no tener acceso al sistema, no podemos darle respuesta, dependemos de la voluntad de la casa central de ASUNCION, a la que le enviamos 10 consultas y con suerte nos responden media.
Esta situación nos desgasto y por eso decidimos nuestra desvinculación, porque la cara a los clientes la ponemos nosotros, no lo señores Christian Servin y Edgar Serafini, dueños de Paraguay Courier.
Como argentino que soy, puedo decir que nos gusta hablar solo porque tenemos el don de hacerlo, sin informarnos correctamente, somos expertos en todos los temas, somos la biblia y el calefón, como aseguro hace muchos años el sabio Discepolo.
Entonces un par individuos por ahí, nos acusó de quedarnos con un tanque de nafta (chatarra) de un cuadriciclo o el otro de un par de zapatillas, nosotros le contestamos, o mejor dicho yo, Carlos Alberto González Lago que el día que me dedique al robo no será de gallinas, voy a picar más alto, por aquí pasaron mercaderías de varios miles de dólares de valor por cientos, no me subestimen muchachos, no voy a robarles sus pertenencias.
En todo caso se las habrán robado en Asunción, no nosotros, estamos en Encarnación a 400 kilómetros.
Por suerte por mas de lo que opinen un par de nabos, que además se hacen los guapos, muchísima gente sabe lo que trabajamos para darle excelencia a nuestro servicio. Yo me voy, porque me sentí maltratado injustamente, sin que entendieran que hay cosas que no dependen de mí.
Mi esposa y mi gente seguirá operando en una nueva compañía, esta a diferencia de todos, absolutamente de todos los que operan en Paraguay, incluyendo Paraguay Courier, es una compañía americana, con base real en USA, sin ningún intermediario en Paraguay, van a ser libres de llamar a Miami si tienen algún problema, acá no hay misterios ni ineficientes en el medio, directo de USA, algunos recibirán la invitación, otros van a atragantarse en su veneno y pueden seguir “disfrutando” de la excelencia de servicio que brindan los otros Courier que operan en país.
Me despido de los clientes, que saben de mi esfuerzo personal, sobre todo de aquellos que le hicimos posible conseguir, lo inconseguible para sus motos.
Carlos Alberto González Lago.