07/10/2025
SI. El de la foto, soy YO. Marco G.
Después de más de 4 meses preso injustamente, hoy puedo decir con total tranquilidad que la verdad empieza a salir a la luz.
Desde el inicio de este proceso, todo fue una mentira construida sobre un error —o una injusticia deliberada—.
La policía llegó a mi oficina buscando máquinas robadas, pero el procedimiento ya empezó mal:
👉 el allanamiento se realizó sin la presencia de un fiscal de turno de Ciudad del Este,
👉 vinieron desde Emboscada,
👉 disfrazaron al denunciante como si fuera un técnico, desarmaron las evidencias
👉 lo más grave: mintieron en el acta, diciendo que habían encontrado una máquina robada dentro de mi oficina, cuando eso jamás ocurrió.
En realidad, esa única máquina fue hallada en otro local del mismo edificio, y más tarde se comprobó en Fiscalía que la persona que la llevó allí era alguien cercano al denunciante.
Aun así, me imputaron por robo agravado, basándose en esa mentira.
Ese fue el punto de partida de una causa que nunca tuvo sustento real.
Y entonces empezó una de las experiencias más duras de mi vida.
Entrar a la cárcel siendo inocente es entrar a un mundo nuevo, oscuro, lleno de miedo e incertidumbre.
Ahí no importa tu nombre ni tu historia.
Corrés el riesgo de que te trasladen a penales de máxima seguridad, donde las personas pierden la noción del tiempo, del día, de la esperanza.
Viví motines, vi gente salir inconsciente, apuñalada, golpeada.
Escuchás gritos, rezos, desesperación.
Y lo más doloroso es pensar que estás ahí sin haber hecho nada.
Eso marca. Eso cambia.
Pasé más de 120 días privado de mi libertad por algo que hoy está completamente desmentido.
Las pruebas que incorporamos —registros de antenas telefónicas, movimientos bancarios y testigos— demostraron que yo estaba en Ciudad del Este los días de los hechos.
Por eso, el juez revocó la prisión preventiva, y lo más importante: la propia Fiscalía reconoció que no existía motivo para mantenerme preso.
A pesar de todo eso, la querella insiste en apelar, buscando que vuelva a prisión, cuando ya se comprobó que no hubo delito de mi parte.
💬 ¿Qué clase de justicia permite que alguien sea privado de su libertad basándose en una mentira?
💬 ¿Hasta cuándo una denuncia malintencionada va a pesar más que la verdad y las pruebas reales?
Hoy estoy en mi casa, tranquilo, cumpliendo todas las condiciones impuestas, con el corazón en paz y la conciencia limpia.
No guardo rencor, pero sí memoria.
Porque cuando uno atraviesa algo así, entiende quién es quién… y cuánto vale realmente la libertad.
🙏 Gracias a mi familia, mis amigos y a todos los que nunca dejaron de creer en mí.
Compartan esta historia si creen que ninguna persona inocente debería perder su libertad por una injusticia.
Porque lo que me pasó a mí, puede pasarle a cualquiera.