Histórico movimiento iniciado en el pueblo de Arecibo el 9 de marzo de 2014 con un llamado a la humillación y arrepentimiento de TODO el pueblo cristiano, sin distinción de denominaciones o diferencias congregacionales. En el poco tiempo que lleva, este mover se ha propagado A LA MAYORÍA DE LOS MUNICIPIOS en Puerto Rico, en un mover de ayuno y oración SIN PRECEDENTES similar al ilustrado en el lib
ro de Jonás:
"Cuando el rey de Nínive oyó lo que Jonás decía, bajó de su trono y se quitó sus vestiduras reales. Se vistió de tela áspera y se sentó sobre un montón de cenizas. Entonces el rey y sus nobles enviaron el siguiente DECRETO por toda la ciudad: Nadie puede comer ni beber nada, ni siquiera los animales de las manadas o de los rebaños. Tanto el pueblo como los animales tienen que vestirse de luto y toda persona debe ORAR INTENSAMENTE A DIOS, APARTARSE de sus malos caminos y ABANDONAR TODA SU VIOLENCIA. ¡Quién sabe!, puede ser que todavía Dios cambie de parecer, contenga su ira feroz y NO NOS DESTRUYA. Cuando Dios vio lo que habían hecho y cómo habían abandonado sus malos caminos, CAMBIO DE PARECER y NO LLEVO A CABO la destrucción que les había amenazado." (Jonás 3:6-10 NTV)
Esta página ha sido creada para ofrecer orientación, recursos y ayuda a aquellos hermanos que anhelan llevar esta bendición a sus respectivos pueblos. De esta manera, TODOS podemos aprender y perfeccionar lo que ha ido sucediendo a lo largo del proceso. Entendemos que el Señor hoy día está enviando un mensaje de UNIDAD a Su pueblo para que dejemos aquellas cosas que nos distancian o nos separan y comencemos a caminar "todos unánimes juntos", del mismo modo que los que se encontraban en el Aposento Alto cuando el Espíritu Santo se derramó como lenguas de fuego sobre cada uno de ellos. Entendemos que es imperativo que la iglesia de Jesucristo en la tierra haga suyos los versos de Jesús cuando, orando al Padre, dijo:
"Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que TODOS SEAN UNO; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean UNO EN NOSOTROS; PARA QUE EL MUNDO CREA que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean UNO, ASI COMO NOSOTROS SOMOS UNO. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean PERFECTOS EN UNIDAD, PARA QUE EL MUNDO CONOZCA que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado." (Juan 17:20-23 RV 1960)
Hemos visto como este mover ESPONTÁNEO del Espíritu ha impactado a hermanos de todo tipo de persuasión cristiana: católicos, episcopales, bautistas, pentecostales, evangélicos y aun a aquellos que no pertenecen activamente a ninguna congregación. Del mismo modo que comenzó, espontáneamente, se ha difundido por la mayoría de los pueblos y ciudades de la bella Isla del Cordero, que han unido esfuerzos para hacer realidad el sueño de Dios de la UNIDAD de Su pueblo.