18/12/2025
RODOLFO HINOSTROZA
MUERTE DE YORK (1965-1966 c.)
Muerte de York no es un libro intermedio entre Consejero del lobo y Contra Natura, sino el corazón de una trilogía. En Consejero, Hinostroza mira la Historia desde la incandescencia del mito; en Muerte de York, desde sus ruinas (que, como decía Gelman, son lo único que persiste); en Contra Natura, desde la posibilidad de un nuevo y sensual comienzo. Esa secuencia marca el arco de su pensamiento poético: del profeta al sobreviviente, del sobreviviente al vidente.
Sin Muerte de York, ese tránsito quedaba truncado, como si el poeta hubiera pasado abruptamente del fervor del poeta como testigo de los acontecimientos a la experimentación descreída del niño, artista y loco. El rescate de este libro perdido revela que el cambio fue progresivo y consciente: una transformación interior que refleja la maduración ética de un autor que nunca dejó de mirar el mundo con asombro y una lucidez perturbadora por precoz.
* Tienen que confluir demasiadas voluntades para que un libro perdido por sesenta años llegue por fin a los lectores. Un lector, que también es librero. Un poeta y crítico, historiador de la poesía y del fútbol peruano. Una poeta y ensayista que nos debe una novela. Un artista que creó íconos de la cultura pop a inicios de los años setenta y definió el rostro de una revolución. Una familia amorosa que preserva el legado de su patriarca, del alfa de su manada. Un equipo de diseño excepcional que está al nivel de los mejores del mundo. Y, por qué no, un ex poeta —y ahora ex empleado— que por suerte es editor y de nuevo poeta.
Gracias Carlos Carnero, José Carlos Yrigoyen, María Belén Milla Altabás, Jesús Ruiz Durand, familia Hinostroza Sipkes (Ingrid, Cayentana, Lorenzo y Ruy), El Pasto Verde Récords, la lista sigue.