04/06/2014
Algunas Consideraciones, al Momento de Salir de la Casa de Tus Padres.
1. Considerar la zona a la que te vas a mudar
Toda tu vida ha girado alrededor de una dirección. Sabes qué transporte público tomar para llegar a casa, qué ruta hacer con el auto para ir al gimnasio o cuánto te demoras en viajar de un lugar a otro. Piensa bien la zona donde vas a mudarte. Ten en cuenta la distancia que hay a tu trabajo, a la casa de tu pareja o de tus padres así como el precio que deberás pagar por el alquiler.
2. Hacer un presupuesto
Una vez que tengas claro dónde vas a vivir, es momento de armar tu presupuesto. Una buena idea es reunirte con tus padres y conversar sobre cuánto es el gasto en casa para hacerte una idea del precio de las cosas. Apunta todos los detalles: alquiler, comida, gasolina, internet, celular, teléfono, agua, luz, lavandería, limpieza, entre otros. Eso te ayudará a darte cuenta si es que es el momento apropiado para mudarte o si es mejor esperar un poco más para ahorrar algo extra de dinero.
3. Ver qué cosas te llevarás contigo
Hacer una gran mudanza toma mucho tiempo y tiene un costo elevado. Lo mejor es ir llevando las cosas a tu nueva casa de a pocos comenzando por lo básico. Es probable que no te lleves todas las cosas que tienes guardadas en tu cuarto así que es un buen momento para empezar a depurar y eliminar lo que ya no necesitas ni usas. Inicia tu nueva vida solo con lo justo.
4. Decidir si serás totalmente independiente
Salir de casa no solo se trata de vivir sola y hacer lo que deseas con tu tiempo. También acarrea una serie de responsabilidades y necesidades que no tenías cuando vivías con tus padres. Para algunas personas, es un poco más difícil despegarse totalmente del nido paterno y prefieren ir los fines de semana para hacer cosas como lavar la ropa mientras que otras eligen regresar solo de visita.
5. Buscar un roommate con tiempo
Si tu plan es mudarte con otras personas para aminorar gastos, haz las coordinaciones con anticipación. Se trata de una decisión importante para todos y deben estar seguros que salir de sus casas es una idea factible. Una vez elegidos tus futuros compañeros de cuarto, reúnete con ellos y conversen sobre las responsabilidades en la casa, el pago de servicios, las reglas que tendrán etc.