24/03/2026
Ayer, la vi cojear al salir de la biblioteca y nuevamente su voz: "muestrale que la amo, muestrale que la veo, muestrale que en mi hay sanidad."
"Maria Elena, ¿estás bien?" Le pregunté. "NO, amiga. Me duelen mucho los pies." Me respondió. Le pregunté si podía orar por ella y me dijo que si. En ese momento, puse mi mano en su hombro y declaré sanidad en el nombre de Jesús para ella.
Esta mañana al llegar al colegio me saluda y me dice: "¡Amiga, ayer después de que oraste por mi, el dolor su fue de inmediato! Pero ¿sabes?, Hoy me duelen las manos. Tengo una enfermedad en mis articulaciones. Dejé de tomar las pastillas porque me molesta el estómago y por eso el dolor articular vuelve." "Vamos a orar entonces." Le respondí. Oramos no solo por el dolor de sus manos. También por sanidad completa y sentí declarar PAZ, la paz de Dios sobre su vida.
AMO como Dios se acerca a otros para dejarles saber que EL está cerca, que nos AMA y que nos CUIDA y que está atento a nuestras necesidades.
Desconozco como Dios está obrando en la vida de mi amiga del trabajo, pero SE que ESTA OBRANDO y SU PLAN es PERFECTO, BUENO y AGRADABLE y eso es suficiente.
Si conocemos al Dios que SUPLE TODA NECESIDAD ¿por qué no compartirlo? Y si lo hacemos, DIOS OBRARÁ. El NUNCA nos dejará en ridículo o avergonzados. CADA vez que ORAMOS, DIOS HACE algo, aún cuando no siempre veamos.
¡¡¡Dios SANA!! A veces en el momento que oras, a veces es un proceso, pero EL SANA.
Ayabaca 142, SJM donde aprendí a ORAR por otros dentro y fuera de nuestra iglesia.