26/06/2017
Cuando llegué a mi casa esa noche, mientras que mi esposa me servía la cena, le agarre la mano y le dije: ”tengo algo que decirte”. Ella se sentó y comió callada. La observé y vi el dolor en sus ojos. De pronto no sabía cómo abrir mi boca, pero tenía que decirle lo que estaba pensando: “quiero el di...