25/04/2026
En Corea del Sur, durante las masivas movilizaciones en el centro de Seúl, los manifestantes han captado la atención del mundo por su excepcional civismo al organizarse para limpiar las calles tras las jornadas de protesta. Al finalizar las concentraciones, miles de ciudadanos, equipados con bolsas de basura, recogen los desechos generados, dejando las plazas y avenidas impecables. Este comportamiento refleja una cultura de responsabilidad colectiva y respeto por el espacio público, demostrando que la exigencia de cambios políticos puede coexistir con un orden ejemplar. Estas acciones han sido ampliamente elogiadas a nivel internacional, consolidando la imagen de las protestas surcoreanas como un modelo de resistencia pacífica y conciencia social, donde el cuidado del entorno se considera tan importante como la expresión del descontento ciudadano.