22/03/2026
Ayer partió mi hermano de ruta, Chems Jair Ávila.
Mi amigo, mi compañero de kilómetros, de risas y de historias que solo se entienden sobre dos ruedas.
Hoy el camino se siente distinto… pero sé que no es un adiós, es solo una curva más adelante.
Nos volveremos a encontrar en el Mictlán, donde las rutas no terminan y el espíritu sigue rodando libre.
La vida nos recuerda, de golpe, que el tiempo es efímero… que no está garantizado el mañana.
Por eso hoy más que nunca abrazo cada momento, cada amistad, cada viaje.
Porque al final, lo único que realmente nos llevamos… son los instantes que compartimos.
Descansa en paz, hermano.
Sigue rodando alto.