21/09/2026
El peluche y El perro 🐕❤️
En el almacén todos sabían a qué venía el perrito: cada vez que la puerta se abría, entraba corriendo directo por el mismo peluche de unicornio. Los empleados se lo quitaban y lo sacaban a la calle, pero a los pocos minutos ya estaba buscando la forma de colarse de nuevo.
Mientras yo pagaba mis compras, escuché que habían avisado a control animal y me quedé observando la entrada. Al poco tiempo llegó una oficial. Le mostraron al perro y le contaron la fijación que tenía con el juguete. La mujer escuchó atenta, miró el peluche y preguntó el precio. Todos pensamos que era para cobrarle los daños al animal o registrar la falta, pero para sorpresa de todos, sacó dinero de su propio bolsillo:
—Déjenselo, yo lo pago.
El perrito salió feliz acompañándola, llevando su unicornio en la hocico. Esa misma noche nos compartieron una foto desde el refugio donde se lo veía durmiendo profundamente, abrazado al peluche. En ese momento solo deseé que encontrara pronto un hogar definitivo.
Días después, cuando nos avisaron que ya le habían encontrado una familia adoptiva, pregunté si se iría a su casa con el juguete. La oficial me respondió enviándome una nueva imagen: el perrito ya estaba listo para partir, y el unicornio seguía firme entre sus patitas.