24/04/2026
A veces la carretera no solo te quita el sueño… te va arrancando la vida poquito a poquito. Ahí está, con ese letrero en las manos, diciendo “última vuelta”… como si fuera fácil soltar tantos años de madrugadas, de asaltos esquivados, de kilómetros tragados en silencio.
No cualquiera aguanta esa vida. No cualquiera entiende lo que es comer solo, dormir en la cabina y aún así seguirle dando, porque en casa alguien te espera.
Hoy no es tristeza… es respeto. Es la historia de un hombre que dejó sudor, miedo y esperanza en cada tramo.
“Gracias papá por todo”… porque mientras muchos veían un tráiler pasar, alguien más estaba dejando su vida arriba de él.
Misión cumplida, viejo. Ahora sí, a descansar… que la carretera ya lleva mucho de ti.