28/05/2025
Seguimos con nuestra segunda publicación de patios sevillanos que nos encontramos empujando puertas.
En la prisa de una ruta de entregas el patio que cruzamos nos abre un pequeño paréntesis de bienvenida: el tiempo se distorsiona (parece más lento), los ruidos se hacen más delicados, el aire más fresco, y cuando hay suerte, incluso se pueden escuchar notas de jazz rebotando entre sus cuatro paredes.