12/06/2026
En la fachada de El Almacén de Viajes no hay buzón. ¿Para qué lo querríamos? En un mundo donde todo llega de forma electrónica, parecía un elemento del pasado. He recorrido países donde el servicio postal prácticamente ha desaparecido, algo que puede parecer intrascendente, pero que a mí siempre me ha dado cierta pena; al fin y al cabo, el correo era lo único en lo que el planeta entero se había puesto de acuerdo. No importaba qué tan recóndita fuera una esquina del mapa: ponías un sello y el mensaje se ponía en camino.
Sin embargo, hoy ha pasado algo mágico. Al levantar el cierre, me he topado con una postal anónima enviada desde Nueva Zelanda. Es una postal improvisada, de esas que demuestran que incluso encontrarlas ya es una odisea. Por sus palabras y por su procedencia, supe de inmediato que venía de un gran viajero. Alguien de los que disfrutan cambiando las reglas del juego y llenando los espacios de nuevas posibilidades.
Así que, de la forma más inesperada, queda inaugurada en El Almacén de Viajes la tradición de enviarnos postales desde cualquier lugar del mundo.
EL ALMACÉN DE VIAJES
C/Juan Español 40, local 5
28026 Madrid
Prometo instalar pronto un buzón real para recibir esas noticias lejanas que tardan meses en llegar, solo para mantener vivo el rastro de tan insignes viajeros.
Gracias, Guillermo. Me has emocionado y me has sacado una sonrisa de las que duran todo el día.