26/05/2022
“Cerramos un ciclo en el cual más de 1000 personas, la casi totalidad mujeres, han aprendido a andar en bicicleta gracias a la actividad voluntaria de las socias de Biziz Bizi.”
NOS CORTARON LAS ALAS PERO...NOS DEJARON LAS RUEDAS.
Esta semana han aprendido a andar en bici otro buen puñado de mujeres empoderadas, equilibradas, sufridas, como las ha hecho el sistema patriarcal, energéticas y diversas ¿Ingredientes? Los de siempre: tenacidad, valentía, ahínco, aplicación, ilusión y ganas, muchas ganas. �Este es, sin duda, el curso que cualquier enseñante hubiera querido dar y ha sido así durante los 20 años que la asociación Biziz Bizi lleva impartiendo sus cursos voluntarios y gratuitos para aprender a andar en bicicleta.
Con él cerramos un ciclo en el cual más de 1000 personas, la casi totalidad mujeres, han aprendido a andar en bicicleta gracias a la actividad voluntaria de las socias de Biziz Bizi. A veces los planetas se alinean y se da la confluencia perfecta. Han confluido sus ganas y su tesón por aprender, con nuestras ganas y nuestro tesón por enseñar. Han sido años de tensión, nervios, sonrisas, alguna que otra caída, algún que otro moratón y un montón de meriendas de traje. �Pero el éxito no es sólo de las que aprenden, el éxito es también de las que se atreven a intentarlo aunque no lo consigan y vaya paraellas nuestro mas profundo reconocimiento. �El jueves nos escribió un mail Nekane diciéndonos que tenía que abandonar el curso porque en la caída del lunes, a veces, lamentablemente ocurre, se había hecho daño y, aunque había tratado de controlar el dolor con Ibuprofeno, después de 3 días, no remitía. Ya decía ella que andar en bici le iba a costar más que parir y eso que había parido dos veces. Espero poder apuntarme a vuestro próximo curso, continúa, y finaliza, deciros que hacéis un trabajo fantástico dándonos la posibilidad de aprender. �El éxito es tuyo Nekane, por esas ganas de superación y el trabajo fantástico es el de todas las mujeres, que año tras año nos habéis transmitido vuestra energía, vuestra vitalidad y vuestro entusiasmo. Nos hemos nutrido, cual vampiros sobre ruedas, de vuestras sonrisas de satisfacción cuando conseguíais el equilibrio que os daba el pedaleo y el pedaleo que os daba el equilibrio. Porque desplazarnos libremente, con el impulso de nuestras piernas, es un placer sencillo, asequible y gratificante como pocos. Todos vuestros músculos han experimentado durante una semana una tensión desconocida. �Me duele "el chichi" dice Susana riéndose, pero todo pasará y os quedará la sensación siempre liviana del viento en el rostro. �El ayuntamiento de Bilbao saca a concurso los cursos de andar en bici. Ese es también nuestro éxito. Esperamos que esta vez sea un proyecto con continuidad. �Seguiremos en cualquier otro espacio realizando el trabajo voluntario en colectivo pagado con sonrisas o con abrazos.�Un placer reutilizar este espacio de los astilleros de Euskalduna bajo la atenta mirada de Carola para aprender a equilibrarnos, con la falta que nos hace en estos tiempos extraños que corren.