10/03/2026
El homicidio de un estudiante ocurrido hoy 9 de marzo de 2026 en una parada de autobús en Liberia, Guanacaste, ha generado una fuerte conmoción social en nuestro país. Según reportes periodísticos, el hecho ocurrió cuando dos estudiantes del mismo centro educativo tuvieron una discusión y uno de ellos sacó un arma blanca y atacó al otro en repetidas ocasiones, provocándole la muerte poco después en un centro médico.
Este caso no puede interpretarse únicamente como un conflicto individual entre dos jóvenes.
Desde la criminología se pueden identificar varios factores de riesgo.
🔴Violencia situacional📍
El crimen ocurrió en una parada de autobús, un espacio público con poca supervisión institucional. En criminología ambiental se explica que el delito ocurre cuando coinciden tres elementos:
un agresor motivado
una víctima disponible
ausencia de control o supervisión
Cuando los estudiantes se encuentran fuera del centro educativo, como en paradas o trayectos hacia la escuela, los mecanismos de control institucional disminuyen, aumentando el riesgo de violencia.
🔴Normalización de la violencia entre jóvenes 😑
La circulación del video del hecho en redes sociales evidencia también un fenómeno social preocupante: la exposición constante a violencia. Esto puede generar procesos de desensibilización en los jóvenes y una percepción de que la agresión es una forma válida de resolver conflictos.
En este sentido, la criminología cultural advierte que las dinámicas sociales y mediáticas influyen en la forma en que los jóvenes interpretan el conflicto y la confrontación.
🔴Falta de intervención temprana ⏰
Muchos homicidios juveniles no surgen de conflictos espontáneos sino de tensiones previas que no fueron detectadas o intervenidas por instituciones educativas o familiares.
Cuando el sistema educativo carece de herramientas para detectar señales de riesgo como amenazas, conflictos persistentes o violencia entre pares muchas de las disputas pueden escalar hasta niveles extremos de violencia.
Como criminóloga siempre hago un llamado a los padres, madres de familia y encargados, sea cual sea las dificultades que se afronten en casa hagámoslo desde el respeto, y la comprensión. Los jóvenes aunque por edad (18 - 19 años) sean adultos en realidad no lo son, su mente y personalidad se están consolidando y acumulan patrones que salen a la luz sean buenos o malos. Decidamos dar el buen ejemplo.
Imágenes tomadas de la red.