22/03/2026
😤 50 años. Sale desde Maule Norte. Camina más de 30 minutos. Todo eso solo para subir al segundo paradero de la Línea 5, antes de que la micro se llene tanto que ya no para. Y aún así, muchas veces llega tarde.
Esto no es transporte público. Esto es una carrera de obstáculos diaria.
Una vecina del sector Maule Norte — al lado del Colegio Santo Tomás — nos escribió este 2026 con una reflexión que duele leerla.
Lleva años viajando en micro. Conoce el sistema. Sabe cómo funciona. Y dice algo que lo resume todo:
“Este año ha sido demasiado.” 😔
Para llegar a su trabajo cerca del Parque Las Rosas tiene que tomar la Línea 5. Pero no puede esperar en su paradero. Tiene que caminar más de 30 minutos hasta quedar cerca del punto de salida de la micro, al lado del CESFAM Magisterio, para subir en el segundo paradero. La única forma de garantizar un lugar.
Pensó que madrugar y caminar más era la solución. Lo hace todos los días. Y aún así, muchas veces no llega a tiempo.
Pero acá está lo que más golpea 👇
Cuando logra subir, lo que ve adentro le parece inhumano. Sus propias palabras: 😤
Personas apretadas contra la ventana.
Estudiantes, trabajadores, adultos mayores, todos apiñados intentando afirmarse.
Y bajarse antes de llegar al otro extremo — Avenida Lircay — es una odisea si vas en el medio del pasillo.
El estrés acumulado de viajar así, todos los días, no es un detalle menor. Es un problema de salud pública.
Y este vecino hace una pregunta que todos deberían estar haciéndose 👇
¿Por qué este año está tan peor que antes? ¿Qué cambió?
Porque algo cambió. Las frecuencias bajaron, la demanda subió, y nadie del sistema dio una explicación oficial.
En Talca existe el Perímetro de Exclusión que obliga a las empresas a mantener frecuencias reales y capacidad suficiente.
¿Dónde está esa capacidad en la Línea 5 en hora punta ?
¿Dónde está el SECTRA midiendo esto?
¿Dónde está la Seremi de transportes respondiendo? 📢
En Talca, viajar digno en micro no debería ser privilegio de los que salen primero. ❌