31/10/2021
El 22 y 23 de octubre recién pasado llevamos a cabo nuestro gillatun en nuestro lof, todo salió muy hermoso y con mucho newen, sólo que estábamos preocupado por el estado de salud de nuestro futa lonko mayor. El día domingo 24 en la noche, su cuerpo descansó para siempre, a su más de 90 años nos dejó nuestro lonko don Segundo Huaiquiman.
Él chacha fue una persona muy importante para nuestro territorio, nuestro gillatuwe, pues el nos guió durante muchísimos años, un gran líder y kimche que se nos fue, se nos fue de nag mapu (mundo terrenal) pero dejó su legado tanto en su familia como en nuestro territorio, lleno de kimün y norchewün (rectitud).
Don Segundo, siempre fue quien llegaba primero a los txawun de nuestro lof mapu, dirigía las ceremonias y enseñaba a los menores, fue como así, su hija tomó el cargo de lonko hace unos 6 años atrás, periodo en el cual ya el chacha no podía seguir ejerciendo su cargo por su avanzada edad. Este hecho es histórico además, debido a que su hija, es la primera lonko (mujer) de nuestro territorio lafkenche que se tenga conocimiento en los últimos tiempo, y ella ha tomado el mismo buen camino de su chaw yem para dirigir de gran manera.
Don Segundo, según señala su hija, es nombrado lonko por su familia desde muy joven, cumpliendo así un cargo tan importante para nuestro pueblo nación por muchos años.
Nuestro chachay yem, nos dejó la enseñanza del kume mogen (el buen vivir) , del ekun (repuesto entre personas) del yamuwun (respeto a la vida en general) fue conocido a nivel territorial, regional y nacional. Fue quien apoyó inmediatamente erradicar el alcohol de nuestras ceremonias, por lo que desde ya hace muchos años nuestro gillatun goza de una ceremonia libre de pulko, y por ende todo es realizado de muy buena manera.
Nuestro lonko yem Segundo Huaiquiman, está y estará presente en el recuerdo y en la sabiduría mapuche de nuestro rewe Romopulli, que abarca las comunidades de Konüm Budi, parte de rucatraro, huapi Budi, Nawel wapi y romopulli.
Se le realizó un hermoso eluwun y se despidió como correspondía.
Hasta siempre querido füta lonko, Küme llowgeaymi ka mogen mew.