27/01/2026
Hoy, 27 de enero, el mundo se detiene para recordar. Se cumplen 81 años de la liberación de Auschwitz-Birkenau, un lugar que quedó grabado en la piel de la humanidad como el símbolo máximo de lo que sucede cuando el odio le gana a la empatía.
Recordar no es solo mirar al pasado; es un acto de justicia para quienes no pudieron contar su historia y una promesa para las generaciones que vienen.
En Ciudadana del Mundo, cada vez que ayudamos a una familia a reconstruir su historia y recuperar su ciudadanía, lo hacemos con el peso de la memoria. Entendemos que la identidad es el refugio más sagrado y que honrar nuestras raíces —con sus luces y sus sombras— es la única forma de caminar hacia un futuro de libertad.
Por eso, queremos recordar que existen vías reparativas para quienes fueron perseguidos por motivos raciales, ideológicos o religiosos, o para sus descendientes. A través de ellas, podemos trabajar juntos para reivindicar las memorias familiares y recuperar aquello que una vez fue arrebatado.
En tiempos de incertidumbre y de polarización, creemos que reconstruir estos vínculos es nuestra forma de contribuir a un mundo más empático. Reivindicar el pasado es, también, una forma de proteger el presente.
Hoy encendemos una luz por la memoria, por la verdad y por el compromiso innegociable del "Nunca más"