Todo comenzaba en 1976, cuando Damián entraba a trabajar en la Empresa Sherwin Williams como Vendedor en la Zona de Rosario (Pcia. de Santa Fe) en la cual construyó 23 años de una impecable gestión, convirtiéndose en el mejor vendedor de la compañía, con un liderazgo absoluto a nivel regional y nacional. A la edad de 56 años, BASF, la Empresa Química más grande del mundo, se pone en contacto con é
l ofreciéndole la representación para los negocios Glasurit (Línea líder Mundial en Automotor), y las marcas Suvinil- Casablanca (Líneas Decorativas líderes en ventas en Sudamérica). Para este gran emprendimiento se incorporan sus hijos Diego y Mariana, además de un equipo de colaboradores especializados para las distintas áreas y funciones. Con el paso del tiempo, y luego de una década de mucho trabajo y crecimiento, BASF le propone un nuevo modelo de comercialización para Argentina que durante mucho tiempo se venía desarrollando en Brasil y en el mundo. Este fue el puntapié inicial para que en el año 2010 se abran las puertas de Waterline, una Empresa dedicada a la distribución exclusiva de Productos y Pinturas BASF, atendiendo los mismos clientes que se atendían al comienzo, y con el objetivo de satisfacer las necesidades y expectativas de los mismos. La base de Waterline se sustenta en generar respuestas rápidas, disponer de una logística de Distribución estratégica, y contar tanto con atención telefónica personalizada como con respuestas al instante de manera on-line. Por último, y con la idea de expandir su agenda de servicios, la Empresa crea su Decocenter, un espacio pensado especialmente para otorgar actividades de capacitación y seminarios a Arquitectos, Empresas Constructoras, Pintores, y al público general. Esto es lo que Waterline ha pintado hasta ahora, y por suerte pinta para mucho más.