07/08/2025
Cómo siempre malgastando la plata de todos .. puro relato y nada más .. propaganda Berreta para los aplaudidores.
El Pato autopropulsado; entre el aluminio, el humo y el relato
El automotor Justicialista, apodado por todos como El Pato, fue la culminación de uno de los experimentos más ridículos —y reveladores— del relato industrialista peronista. Fabricado en 1951 por la flamante FADEL -Fábrica Argentina de Locomotoras-, fue presentado cómo símbolo de un país que no necesitaba de nadie: soberano, productivo, moderno.
La realidad fue exactamente la contraria.
¿Qué fue FADEL?
FADEL nació como proyecto estrella del Estado peronista para motorizar una industria ferroviaria propia. Tuvo su sede en los antiguos talleres del Ferrocarril del Oeste, en Liniers, y recibió inversiones millonarias. El objetivo: fabricar locomotoras y trenes completamente argentinos, sin depender de Europa ni EE.UU.
¿El resultado? En toda su existencia, FADEL fabricó dos locomotoras —modelos FA1 y FA2— y una única unidad automotor: este prototipo fallido que pretendía ser un tren de lujo moderno. Nada más. Producción simbólica, improductiva, y disuelta en pocos años.
Un motor nacional qué nunca funcionó bien.
El motor de El Pato fue el FA1 V16, diésel-hidráulico, de 600 HP, diseñado y construido por FADEL con ingeniería local inspirada en diseños alemanes y norteamericanos. Era, en los papeles, un motor potente y soberano. En los hechos, fue un desastre técnico.
Sufría recalentamiento, vibraciones excesivas, fallos estructurales y dificultad extrema de mantenimiento, por la falta de estándares consistentes. Nunca se logró estabilizar su funcionamiento, ni garantizar repuestos ni operatividad continua. Por eso, El Pato no prestó servicio real: sólo fue exhibido y usado en actos políticos.
De la chapa al mito.
El cuerpo del tren era de aluminio remachado. Brillaba, parecía moderno, y tenía una trompa que recordaba a un avión o una nave futurista. Pero no fue pensado para la red ferroviaria argentina ni para la realidad operativa del país: no soportaba el uso intensivo, ni las condiciones de vía, ni siquiera podía acoplarse a formaciones estándar; se desguazó en 1953.
Pero lo importante no era que funcionara: Lo importante era que dijera algo. Cómo tantas otras cosas del peronismo de época.