11/10/2025
✍️ OPINIÓN | El pacto de vida entre Riquelme y Russo que dignificó a Miguel hasta el final ❤️🩹
La muerte, a veces, nos pone delante de un espejo adelantado en el tiempo y proyecta nuestra propia imagen hacia un futuro tan lejano y tan cercano como incierto. Todo el tránsito de Miguel hacia su propio destino fue una lección de vida, vaya paradoja.
1° confesión: apenas volvió a Boca me hizo ruido ver a Miguelo así. Mi reacción, entonces, fue crítica a la decisión de Riquelme de darle el cargo de DT a una persona con una enfermedad avanzada, cuyo final todos, de alguna manera, anticipábamos.
Exponerlo en su debilidad, en un puesto altamente demandante en energía y vitalidad, ¿era necesario, o era una necesidad de él? Si vivir sólo cuesta vida, el precio parecía demasiado elevado.
2° confesión: mi incomodidad ¿era con la decisión de Román o en realidad lo era con mi propia incapacidad para enfrentar la debilidad del otro?
Las redes cabalgaban sobre si Riquelme fue un alma caritativa o un manipulador que recurrió a una persona vulnerable para que no lo insulten a él, en un tiempo difícil de su gestión. Las cosas no son tan lineales en la realidad.
“Las cosas no están bien, pero si me va a pasar algo, que sea siendo el DT de Boca”. Esto, contó el periodista Diego F***s, le dijo Miguel a Román cuando tocaron el tema de su salud, en las primeras charlas. Si esos fueron los términos del acuerdo, pues quiénes somos los demás para cuestionarlo.
Alguno podrá descreer de la versión, pero los hechos que precedieron al fallecimiento de Miguel, los silencios, el respeto del club y la devoción de Úbeda y su CT van, inequívocamente, en esa dirección, sin acción alguna que la contradiga.
Es justo decirlo, Riquelme tomó la decisión más difícil, no respondió ninguna de las críticas que le hicieron (me incluyo) al respecto. Honró ese compromiso hasta el último impulso de vida de Russo y por eso lleva una medalla de honor invisible, las que cuentan. A todos nos espera el deterioro al final del camino. Quizá, como le pasó a Miguel con Román, nos gustaría que alguien nos diera ese último deseo, para que el tránsito por esta vida sea digno hasta el final.
Por Pablo Ramón