03/06/2026
Cada 3 de junio, las calles y las redes se tiñen de un grito que ya lleva años: . Pero este grito no pertenece a un solo sector; nos atraviesa a todos como sociedad.
Desde la psicología, sabemos que lo que no se nombra, se perpetúa. Y lo que se naturaliza, nos daña silenciosamente. La violencia de género no empieza en el golpe; empieza en los micromachismos, en el silencio cómplice y en la falta de empatía cotidiana.
Interpelarnos doliendo, revisar nuestros propios sesgos y escuchar sin juzgar son los primeros pasos para sanar un tejido social que sigue lastimado. No es un problema ajeno. Nos toca, nos duele y nos convoca a todos.
Contame en comentarios, ¿cómo habitás este día y qué espacio le das a esta reflexión en tu día a día? 💜