05/10/2025
CATAMARCA (Argentina) – Septiembre 2025
En esta oportunidad, contando con el asesoramiento y seguimiento en ruta de Gustavo Andrada (¡¡¡ GRACIAS Gustavo !!!), decidimos aventurarnos por las inmensidades de las Sierras de Ambato y Nevados del Aconquija.
Arrancamos nuestro viaje haciendo escala en Oliva (Córdoba) para luego desplazarnos hasta la pequeña localidad de Concepción (Catamarca) desde donde iniciamos la cuesta Concepción – Pomán (55 kms) cuya traza fue abierta hace poco tiempo y aún no figura en los mapas. Se trata de un trazado desafiante para el conductor y cargado de belleza serrana.
Desde Pomán, continuamos hacia Choya pasando por Andalgalá desde donde parte la cuesta de Capillitas (60 km), la más larga de latinoamérica. Al finalizar el recorrido se encuentra Minas Capillitas a más de 3.100 msnm, un hermoso paraje en donde se extrae la Rodocrosita. Desviándonos 3,5 kms de la ruta 47 nos alojamos en El Refugio del Minero, excelente lugar enclavado en la montaña donde pudimos disfrutar de una rica cena y contemplar la majestuosidad celestial que solo puede apreciarse en esos lugares donde no existe la contaminación lumínica. Si deciden alojarse en este lugar, deben tener en cuenta que el acceso es apto para vehículos con buen despeje del suelo y que los últimos 700 metros hasta la hostería requieren el uso de la doble tracción.
Desde El Refugio del Minero, continuamos en dirección norte hasta interceptar la RN40 y de allí nos dirigimos al oeste hasta la pequeña localidad de El Durazno donde pudimos visitar el Cañón del Jarillal acompañados por Ester Ochoa, guía de la zona. Si deciden venir por esta zona, tengan en cuenta que hay una hostería municipal muy bonita pero que tiene pocas plazas.
Finalmente y antes de emprender el retorno a nuestro hogar, decidimos visitar la Comunidad Indígena El Tolar ubicada a 3.200 msnm cuyo camino de montaña fue abierto hace un mes. Para surcarlo se requiere destreza y paciencia dado que, al momento de hacerlo, tenía mucha piedra suelta y arena volcánica floja debido a la escasa humedad.
En medio del recorrido nos encontramos con Pablo y su compañero de trabajo que intentaban llegar a la escuela de El Tolar para realizar la instalación de una antena satelital y así poder darle internet a la pequeña comunidad. Como su camioneta dijo “jefe, estoy cansada” decidimos subir a los muchachos, la antena y sus herramientas en nuestro vehículo y luego de un par de horas arribamos. Hermosa experiencia poder compartir vivencias con maestros y habitantes ¡¡¡ Gracias por recibirnos !!!
Esperamos hayan disfrutado de este relato y nuestras imágenes.
Tenemos un país con una geografía inmensa y envidiable, vale la pena recorrerla.