12/05/2026
En 2002, pocos meses después de la crisis de 2001 y la huida de de la Rúa, Jorge Lanata entrevistó en Tucumán a una nena que llevaba más de 24 hs sin comer. La nota quedó en la memoria colectiva como “Barbarita”…
Cuando le preguntaron qué quería ser de grande, respondió: “Nada”.
Argentina tiene esas cosas que no se pueden explicar… Yo veo estos archivos y no puedo creer que hoy 25 años después aún sigan pasando estas cosas. Barbarita fue un caso de vaya a saber cuántos! Hoy 25 años después siguen millones de niños argentinos sufriendo la desatención y el abandono del estado, ni gobiernos de derecha ni de izquierda ni de arriba ni de abajo han puesto en sus agendas como sus prioridades la atención en niños, esto abarca la salud, la educación, el hambre y todo lo que debería tener como derecho obligatorio un niño argentino.
A los de derecha ni les importa y a los de izquierda les hacen falta. Estamos jodidos los de nuestra generación, nos estamos muriendo en unos años y nos vamos a ir sin conocer un gobierno empático, justo, que bregue por los intereses y el bienestar de la gente… parece drástico que escriba “nos estamos muriendo…” pero piénsenlo, es la verdad, y es mucho más drástico ver comer de la basura a un niño, y eso también es la verdad, nadie me lo cuenta, yo lo veo y lo vivo hace más de una década caminando y conviviendo con los más vulnerados. Argentina ha sido demasiada generosa y nosotros los argentinos demasiados tibios, sabemos que los gobiernos estan destruyendo al país y su gente pero ni nos inmutamos, nos hemos acostumbrado a sobrevivir… este gobierno apareció y despertó esperanza en una sociedad que prefiere delegar los quilombos a un tipo que llega a los gritos puteando y haciéndose el rockstar en vez de hacernos cargo del quilombo que nos metieron los demás gobiernos los 40 años anteriores. Pueden estar o no de acuerdo, los fanáticos seguro me putearan pero estoy seguro que el común de la gente, ese que se levanta y ni ganas de ir a votar tiene porque esté quien esté igual tiene que salir a pelearla, ese estoy seguro que coincide. Este no es un problema de derecha o de izquierda, es un problema de argentinos desentendidos.