16/09/2026
Vinimos a calmar las emociones por el K-Pop y los K-Dramas (o a elevarlas), con esta pasadita por los lugares que no podés dejar de visitar en Corea del Sur, en los que te vas a sentir en la portada de tu nuevo single.
Es el main character absoluto de los destinos asiáticos hoy, y acá te demostramos por qué es un viaje que tenés que reservar ya mismo.
Tocar el cielo en Seúl tiene nombre y apellido.
Con 555 metros, es el quinto edificio más alto del mundo y caminás sobre un piso de cristal a 500 metros de altura.
El más grande e imponente de los Cinco Grandes Palacios construidos por la dinastía Joseon.
El verdadero cheat code acá es usar un hanbok (la vestimenta tradicional coreana), para llevarte una experiencia inmersiva con fotos increíbles.
Presenciar el cambio de guardia real es un imperdible absoluto.
Un reflejo perfecto de una Corea que se abría al mundo sin soltar sus raíces.
Es el único lugar donde la arquitectura tradicional coreana convive con edificios de piedra de estilo occidental neoclásico.
Le dicen El Machu Picchu de Busan.
Lo que una vez fue un asentamiento de refugiados durante la Guerra de Corea, hoy es un laberinto de casitas de colores apiladas en la montaña, murales de arte callejero y callejones estrechos que miran al mar. Cada rincón es una galería a cielo abierto.
Gyeongju, la antigua capital y Patrimonio de la Humanidad.
Este templo es la definición exacta de paz mental. Su arquitectura de madera tallada, pagodas de piedra intactas y jardines milenarios te desconectan de cualquier ruido urbano, mental y emocional.
¿El plus?
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