18/02/2026
El mes pasado recibimos una noticia agridulce.
A uno de los chicos le hicieron una propuesta laboral. Una oportunidad de crecimiento, de esas que aparecen y está bien tomar.
Por un lado, me puse contenta por él. Y por otro, sentí tristeza, porque no es fácil despedir a alguien que fue parte de mi historia.
Gaby era el más joven de la distri, pero también el que está desde hace más tiempo.
Conoce la empresa como era antes, cuando todo era más chico, más simple, más a pulmón.
Su salida me hizo pensar mucho en lo que significa armar equipos.
Entender que los trabajos, como todo en la vida, son ciclos. Empiezan, se transforman y a veces, se cierran.
Cuando alguien se va, se siente la pérdida.
Pero también queda algo. Queda lo que aportó, lo que construyó, el granito de arena que sumó para que hoy la distribuidora sea lo que es.
Y eso pasa con todas las personas que fueron parte de este camino, desde aquellos años en los que yo alisaba, hasta hoy.
Cada uno dejó algo. Y eso no se borra. Y espero que nosotros hayamos aportado algo en ellos también.
Gracias Gaby 🤍