06/13/2026
El Panteón de Roma tiene un agujero en el techo desde hace casi 2,000 años… y nunca lo han tapado.
Se llama el Oculus — del latín “ojo” — y mide 8.2 metros de diámetro. Es la única fuente de luz natural en todo el interior.
La pregunta que todos se hacen: ¿y cuando llueve?
El agua entra, cae al centro del piso, y fluye hacia los bordes donde 22 desagües casi invisibles integrados en el piso la dirigen hacia un sistema subterráneo.  El resultado: ni una gota se acumula adentro, ni en tormenta.
El secreto está en el piso mismo — fue construido ligeramente elevado en el centro, unos 30 centímetros, para que el agua fluya naturalmente hacia la periferia. 
El mármol en algunos puntos está desgastado — son siglos de lluvia cayendo exactamente en el mismo lugar.
Los romanos no dejaron un hueco por descuido. Lo dejaron a propósito: para conectar el templo con el cielo, con los dioses, con el cosmos.
Ingeniería romana. Casi 2,000 años funcionando perfectamente.