08/09/2026
Estudiante de Psicología que iba de entrevista en entrevista imprimiendo currículums y vendía remeras para el pasaje de bus. Asesora de ATC en un banco. Vendedora en una joyería. Docente. Jefa de Gestión de Talento (claro, antes recorrí todas las áreas de RRHH)
Algunos de esos trabajos estaba en mi plan. Todos me enseñaron algo que hoy uso cuando acompaño una búsqueda laboral.
Pero hay uno que cambió todo: el día que pasé al otro lado del escritorio.
Hoy soy reclutadora en ejercicio. No “fui” — soy. Todas las semanas leo currículums reales, hago entrevistas reales y decido a quién avanzar y a quién no. Y eso me da algo que ningún curso te da: sé lo que en realidad se mira en un CV, y casi nunca es lo que la gente cree.
Por eso cuando te digo que tu resumen profesional no funciona, no te lo digo por una teoría que leí. Te lo digo porque esta semana descarté tres perfiles por lo mismo.
Cuento todo esto porque me escriben muchas personas convencidas de que su recorrido “no tiene sentido”. Que saltaron de rubro, que trabajaron en cosas que no tienen que ver entre sí, que perdieron el hilo.
El recorrido no es el problema. El problema es que nadie te enseñó a contarlo.
Eso es lo que hago: ordenar tu historia para que un reclutador la entienda en 10 segundos. Sé cómo hacerlo porque soy la que está del otro lado leyendo.
¿Alguno de tus trabajos anteriores te enseñó algo que todavía usás? Contame en los comentarios 👇
Y si sentís que tu recorrido es un rompecabezas que no sabés armar, escribime “CV” al DM.