11/05/2026
De todas las maternidades que he tenido el honor de acompañar, he aprendido algo profundamente valioso de cada una.
No hay un solo día para celebrar a las tribus maternas…
pero hoy, yo las elijo celebrar.
Porque en cada grupo, en cada mujer, en cada historia —de forma individual o colectiva— he podido observar y admirar todo lo que hacen, todo lo que aprenden, todo lo que sienten.
Y es que eso…
es valioso, es real, es humano.
Es lo que les permite maternar a sus hijos con tanto amor,
y nutrirlos desde un lugar tan profundo como el que también comparten dentro de su tribu.
Llega un momento en el que los hijos crecen…
y una también crece con ellos.
Y entonces aparece algo hermoso:
la confianza.
La certeza de que no estás sola.
De que hay una tribu que te sostiene,
una amiga que camina a tu lado,
un espacio donde puedes ser tú, sin juicio.
Gracias por cada aprendizaje.
Por su confianza.
Por su compañía.
Y gracias por permitirme acompañarlas…
por dejarme crear junto a ustedes un espacio seguro para ti y tus peques,
mientras toman fuerza para criarlos desde el amor y la consciencia.
Y hoy también quiero recordarte algo, mamá:
Cuídate tú también.
No tienes que poder con todo todo el tiempo.
Permítete pausar.
Permítete sentir.
Permítete ser sostenida.
Deja que tu tribu también te cuide,
que te escuche,
que te abrace en los días en los que te sientes más vulnerable.
Porque maternar en red no te hace débil…
te hace humana.
Y cuando una mamá se siente sostenida,
todo florece a su alrededor. 💜