30/06/2021
Existe un versículo en el Corán dedicado a la inutilidad del intelectualismo. El verso dice: "La parábola de esos que fueron agraciados con la carga de la Torá y luego no supieron llevar esa carga, es la de un a**o que lleva una carga de libros [pero no puede beneficiarse de ellos]."
La imagen es muy clara, la acumulación de información sin fe y sin práctica no es un conocimiento verdadero. Una metáfora que nos muestra que el academicismo y la especulación racional no son sino una casa de paja cuando no se tiene corazón.
Curiosamente, quienes más buscan la erudición, suelen ser los mismos que se llenan de soberbia y arrogancia, tal y como los evangelios nos relatan sobre los rabinos de la época de Jesús.
Parafraseando a un Maestro, "No se trata de convertirse en individuos enajenados que rechazan el conocimiento, se trata de que ese conocimiento se vuelva real encarnándolo, viviéndolo, saboreándolo y amándolo."
Para nosotros es un verdadero reto, pues vivimos en una era donde se promueve el consumo, la novedad y el almacenamiento de bienes, incluyendo la información. Tener es igual a ser, pero pocas veces nos damos el tiempo para que eso que tenemos se integre realmente a nuestra vida. Difícilmente las cosas tienen significado, se trate de un libro filosófico o una experiencia sexual; lo importante es acumular.
Las imágenes de las imágenes sagradas nos siguen hablando hoy día. En este caso nos dicen: "Lleva solo lo que necesites, el resto es una carga", ya que sin amor nada vale la pena.