12/12/2017
POR QUÉ A VECES FALLA LA
AGRICULTURA PROTEGIDA
QUÉ ES LA AGRICULTURA PROTEGIDA
Se conoce como “Agricultura Protegida” a los sistemas agrícolas en donde las plantas cultivadas son encerradas físicamente para protegerlas de las condiciones ambientales adversas que suelen ocurrir a campo abierto en algunas regiones agrícolas con clima desfavorable. Las plantas suelen ser “protegidas” mediante el uso de mallas de nylon (antivirus), o por películas de polietileno (plástico suave), poliestireno (plástico duro), o por paredes de cristal (vidrio), cubriendo todas las paredes y el techo para dejar encerrado al lote de cultivo que se desea proteger. El clima en el interior de los sistemas protegidos suele modificarse para que las plantas tengan mejores condiciones de desarrollo; así en las regiones calientes las naves de agricultura protegida suelen ser frescas, y en los lugares fríos las naves de agricultura protegida son templadas para que los cultivos se desarrollen sin problema.
Otro de los objetivos de la “Agricultura Protegida” es evitar que los organismos parásitos de los cultivos, principalmente las plagas y enfermedades, se pongan en contacto con las plantas o lo hagan en una incidencia muy baja, minimizando así las pérdidas considerables por estos factores negativos.
PRINCIPAL FALLA EN AGRICULTURA PROTEGIDA
Los invernaderos o mallasombras, principales formas de Agricultura Protegida, están diseñados para evitar que las plagas y enfermedades tengan contacto directo con las plantas establecidas en su interior. Pero el uso necesario de puertas para permitir el ingreso y la salida de personas, maquinaria y transportes, implica el riesgo de entrada de plagas y enfermedades. En muchos invernaderos y mallasombras estos problemas fitosanitarios entran por las puertas durante los periodos de movimiento de personal, maquinaria y transporte. Este problema se agrava cuando las puertas no tienen adaptaciones adecuadas, y/o cuando el personal no sigue las indicaciones para minimizar el problema de ingreso de plagas y enfermedades al interior de las naves.
EL SISTEMA DE DOBLE PUERTA
Para minimizar el riesgo de entrada de plagas y enfermedades muchos invernaderos cuentan con el sistema de doble puerta que funciona como una antesala entre el exterior y el interior de la nave. Para que el sistema de doble puerta funcione adecuadamente, debe acompañarse de las siguientes medidas adicionales:
(1) Las personas que van a entrar deberán vestirse con overol, cofia y botas de hule.
(2) Cuando una puerta está abierta la otra deberá estar cerrada.
(3) En la antesala debe haber un sistema de esterilización para manos (gel antibacterial) y pies (azufre, hidróxido de cobre, agua clorada, etc.).
(4) Debe existir un ventilador orientado hacia la salida que se activa cuando se abre la puerta exterior para crear un flujo que arrastre a los insectos y esporas hacia el exterior.
(5) En la antesala y en el interior de la nave cerca de la salida deben colocarse bandas de plástico amarillas y azules con pegamento agrícola para capturar insectos.
(6) Adicionalmente, se deben realizar aplicaciones frecuentes de insecticidas, fungicidas y bactericidas en las plantas cercanas a la salida.
APUNTE FINAL
Las medidas anteriores son olvidadas o ignoradas con frecuencia por los productores en muchos invernaderos, lo que acarrea como consecuencia que diversas plagas y enfermedades ingresan a las naves y causen daños de importancia económica. El problema se agrava porque una vez adentro es más difícil sacar y dar manejo a estos problemas fitosanitarios en comparación con la incidencia de estos mismos en campo abierto. La tecnología nos permite obtener mejores resultados en la agricultura, pero si no se emplea correctamente se puede volver contra nosotros.
En la imagen se observa un invernadero de puerta sencilla (izquierda), con muchas posibilidades de entrada de plagas y enfermedades. A la derecha un invernadero con sistema de doble puerta, que aumenta la seguridad y reduce el riesgo de ingreso de los problemas fitosanitarios a la nave.
Fuente: Dr. José Alberto Quintero Benítez