18/06/2026
A veces pensamos que Dios solo está en las puertas que se abren.
Pero también está en las que se cerraron.
En ese plan que no salió como esperabas.
En la espera que te desespera.
En los días comunes que parecen no tener nada especial.
Y en los momentos imperfectos que te están enseñando más de lo que imaginas.
No todo lo que duele es un castigo.
No toda demora es un rechazo.
A veces, Dios está trabajando precisamente ahí donde menos lo vemos.
Confía en el proceso. Lo que hoy no entiendes, mañana podría convertirse en la razón por la que todo tuvo sentido.