20/03/2026
ROSTROS DE LA : Luis Hernández Pacheco: El regreso de un "Tesoro Humano" a la conducción del transporte habanero
En tiempos donde las soluciones parecen esquivas y el transporte público enfrenta sus mayores desafíos, la Empresa Provincial de Transporte de La Habana (EPTH) ha tomado una decisión que trasciende lo administrativo: Luis Hernández Pacheco, "Luisito" para quienes lo conocen, regresa al cargo de subdirector de Operaciones.
No se trata de un simple movimiento de personal. Es el retorno de un hombre que lleva más de cuatro décadas —desde 1981— consagrado al transporte, con una filosofía que pocos logran encarnar: "Esto es como un algo que se mete dentro del cuerpo. Hay que aprender a amarlo" .
Un hombre hecho desde la base, Luis comenzó como expedidor en una terminal. Desde ese puesto aprendió que el transporte no se dirige desde un escritorio, sino desde la calle, desde la parada, desde la mirada de quien espera una guagua que no llega. Fue especialista de tráfico, jefe de tráfico, administrador de terminal y, en los años 2000, especialista en Operaciones, hasta convertirse en subdirector.
Su vida ha sido de trabajo legítimo: el que conoce cada ruta, cada horario, cada dificultad porque las ha vivido en carne propia. No hay problema operativo que le sea ajeno, ni solución que improvise sin antes haber consultado la experiencia acumulada.
Quienes han trabajado con él lo describen con palabras mayores: "exigente, disciplinado y humilde", "ejemplo de hombre", "excelente ser humano, dedicado y conocedor".
Un compañero escribió: "Los años que trabajamos juntos siempre abogó por buscar soluciones a los problemas, a resolverlos, a evitar molestias" . Otro lo recuerda con gratitud: "Con él aprendí bastante de la labor de operaciones. Ayer lo vi, y como siempre es un gusto saludarlo".
Ese es el reconocimiento que no se otorga en ceremonias ni aparece en resoluciones: el respeto genuino de quienes han compartido trincheras.
Sencillez y humildad: la escuela de la vida, Luis podría haber sido un directivo distante, de esos que olvidan su origen. Pero su filosofía es otra: aconseja a los jóvenes centrarse, aprender desde la base, preguntar siempre. "Trabajar con vocación, no quedarse con dudas. Los problemas de hoy no son los mismos de antes. Hay que trabajar muy de cerca con ellos, motivarlos" .
A sus 63 años, con problemas de salud que en su momento lo alejaron de cargos directivos —hipertensión, diabetes—, podría haberse jubilado. Pero confiesa algo que define su esencia: "Llega el momento de enamorarte de esta actividad. Cuando se trabaja debe ser trabajo positivo porque hay mucha gente que espera y necesita" .
Revolucionario: el que resiste y construye, en el contexto cubano, ser revolucionario no es una declaración: es una práctica. Y Luis la ha ejercido en los momentos más duros. En carnavales, cuando la madrugada los sorprendía evacuando personas en Coppelia; en veranos interminables en playas del este; en conciertos multitudinarios como los de Gente de Zona o Laura Pausini; en jornadas de béisbol en el Latinoamericano .
El regreso: experiencia al servicio del pueblo, que hoy Luis Hernández Pacheco vuelva a ser subdirector de Operaciones de la EPTH no es una noticia menor. Es la constatación de que la experiencia vale más que cualquier manual, de que la humildad y la entrega son valores de dirección, y de que el amor por lo que se hace termina imponiéndose incluso a los límites que impone la salud.
Como él mismo dice: "Tú solo nunca vas a lograr nada. Cuando sientas que tu equipo te apoya, que es parte del éxito del trabajo, puedes decir: no estoy solo" .
Bienvenido de nuevo, Luisito. La Habana necesita de los suyos. Y tú eres de los nuestros.
Gobierno de la Habana