28/09/2024
" El juego es fundamental en la infancia, donde se fortalece la resolución de conflictos, el compañerismo, el ingenio, la confianza; es la antesala de la vida adulta y su evolución nos invita a reflexionar.
La educación para el desarrollo sostenible busca una nueva ética que considere a todos los seres vivos, promoviendo la armonía entre las sociedades y la naturaleza. Los patios escolares, actualmente grises y desprovistos de vida, deben transformarse en espacios de aprendizaje que estimulen los sentidos y potencien la enseñanza experiencial.
El contacto con la naturaleza es esencial para el desarrollo infantil. El movimiento al aire libre estimula los sentidos, la psicomotricidad, la inteligencia espacial y social de los niños. Es necesario que las escuelas y espacios educativos fomenten este contacto para aprovechar los beneficios cognitivos, de memoria, atención. El aprendizaje interactivo con la naturaleza fortalece nuestra conexión con el medio ambiente, algo que hemos perdido con la educación actual. Debemos fomentar las salidas escolares a parques, bosques, plazas, huertos comunitarios, entre otros, para vincular a los niños con su entorno y comunidad. Esto les permitirá desarrollar empatía, respeto, compasión y amor por la biodiversidad y la naturaleza.
El futuro de nuestra sociedad está en manos de las próximas generaciones. Por ello, es crucial promover un aprendizaje que reconecte con la naturaleza desde la infancia, creando ciudadanos conscientes de nuestra interdependencia con el entorno natural. La educación al aire libre y el contacto directo con la naturaleza son pilares fundamentales para construir una sociedad más sostenible y en armonía con el medio ambiente y ciudadanos que se comprometan en su cuidado y preservación.
Columna Diario Austral
Viviana Díaz Concejala de Temuco